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Un Cubano Libre

Si buscas «mejores VPN gratis» vas a encontrar cincuenta listas casi idénticas. Todas ordenan por lo mismo: velocidad, si desbloquean Netflix, cuántos servidores tienen. Son criterios razonables para alguien en Madrid o en Miami.

Para alguien en Cuba, ninguno de esos tres importa lo más mínimo. Los criterios son otros, y en un orden que ninguna de esas listas menciona.

Antes de comparar nada: no puedes pagar

Una suscripción cuesta entre 5 y 12 dólares al mes. Un artista cubano se lo resumió a la revista TIME así: son diez días de salario. Y aunque los tuvieras, no hay tarjeta con la que pagarlos, porque desde la isla no se emiten tarjetas internacionales.

Por eso este artículo va solo de planes gratis. En Cuba el free tier no es una preferencia de gente tacaña: es la única puerta que existe.

Instalarla: menos grave de lo que suele decirse

Aquí iba a escribir que Google Play bloquea Cuba, porque lo dice más de un reportaje serio. Lo corregí antes de publicar, y lo cuento porque el error es instructivo: Google Play sí funciona en Cuba para las aplicaciones gratuitas. Lo que no se puede es comprar. El embargo impide a Google vender allí, así que lo que queda fuera son las aplicaciones de pago y servicios como Google Cloud, Google Developers o Google One.

Para lo que nos ocupa, eso significa que una VPN gratuita se instala normalmente desde la tienda, y ya.

Entonces, ¿por qué hay una columna de F-Droid en la tabla? Por dos razones que siguen en pie, y que no son de acceso sino de confianza. La primera: si mañana quitan la aplicación de la tienda, o tu cuenta queda restringida, un APK directo o F-Droid es la salida de emergencia. La segunda, que pesa más: en F-Droid las aplicaciones se compilan desde el código fuente publicado, así que lo que instalas es exactamente lo que cualquiera puede leer. En una herramienta a la que le vas a confiar todo tu tráfico, eso vale más que la comodidad de un botón de descarga.

La jurisdicción: un riesgo, no una sentencia

Las sanciones de la OFAC prohíben a las empresas estadounidenses prestar servicios a Cuba. Hay excepciones para telecomunicaciones que «beneficien directamente al pueblo cubano», pero la mayoría de los servicios web no entran ahí y necesitarían una licencia especial.

Ahora, cuidado con la conclusión fácil, porque yo mismo estuve a punto de sacarla. Que a una empresa le aplique la norma no significa que bloquee las IP cubanas. Son tres cosas distintas, y mezclarlas es el error más común al escribir sobre esto: una es que legalmente no pueda operar allí, otra es que técnicamente filtre las conexiones que llegan desde Cuba, y otra es que en la práctica funcione. Muchísimos servicios estadounidenses no filtran por región: piden un correo y nada más, sin dirección ni tarjeta, y desde la isla se usan todos los días.

Así que lo que digo es más estrecho de lo que parece, y por eso lo digo despacio. La jurisdicción no te dice qué pasa hoy: te dice quién puede cerrarte la puerta mañana. Si un proveedor es suizo o canadiense, esa puerta no se le puede cerrar por decreto de Washington. Si es estadounidense, puede cerrarse de un día para otro aunque hoy te funcione, y no habrá nada que reclamar. Con eso en la mano, TunnelBear, que pertenece a McAfee desde 2018, es una apuesta peor que Proton para alguien en la isla.

Y el límite de todo esto: yo compruebo la jurisdicción, que es un hecho público y verificable. No puedo comprobar desde fuera si cada una bloquea las IP cubanas en la práctica, porque para eso haría falta probarlo desde Cuba. Si estás allí y lo compruebas, escríbeme y lo corrijo.

Lo que sí es un obstáculo de verdad: ETECSA filtra hasta la palabra «VPN»

Según Freedom House, ETECSA llega a filtrar la propia palabra «VPN». Y como expliqué al hablar de cómo se bloquea una web, el mecanismo principal en Cuba es la inspección profunda de paquetes.

Contra eso hace falta ofuscación: que el tráfico de la VPN no parezca tráfico de VPN. Es una casilla que la mayoría de las comparativas ni menciona y que aquí decide si la herramienta sirve o no.

La tabla

Todo lo que sigue sale de la web de cada proveedor, consultada el 4 de septiembre de 2026. No de reseñas, que en este sector viven de comisiones.

  Gratis Jurisdicción Código abierto Ofuscación
Proton VPN Datos ilimitados, sin límite de velocidad, 10 países, 1 dispositivo Suiza Sí, F-Droid, GPLv3 Sí, Stealth, también en el plan gratis
URnetwork 30 GiB al día, 2 clientes EE.UU. (Delaware) Código abierto en GitHub Sí, y transporte con forma de DNS
Windscribe 2 GB al mes, 10 GB si confirmas correo, dispositivos ilimitados Canadá Sí, F-Droid, GPLv3 Sí, Stealth y WStunnel
hide.me Datos ilimitados pero velocidad limitada, 8 ubicaciones, 1 conexión Malasia (Labuan) No verificado No verificado
PrivadoVPN 10 GB cada 30 días, 1 dispositivo Suiza según su aviso legal No verificado No verificado
TunnelBear 2 GB al mes EE.UU., es de McAfee No verificado GhostBear, no verificado

Donde pongo «no verificado» es porque no lo he comprobado yo. Prefiero dejarlo en blanco que rellenarlo por suposición.

Proton VPN, y no está reñido que sea la obvia

Gana por razones que no tienen nada que ver con la velocidad.

Es suiza, así que la OFAC no le aplica. Está en F-Droid con licencia GPLv3 y el código en GitHub, o sea que se instala sin pasar por Google Play y cualquiera puede auditar lo que hace. El plan gratis no tiene límite de datos ni de velocidad, cosa rara. Y su protocolo Stealth, que disfraza el tráfico de HTTPS normal, está disponible en el plan gratis, no reservado a los que pagan.

Lo que no tiene: solo 1 dispositivo a la vez y 10 países.

URnetwork, que no es una VPN

Esta la incluyo aparte porque funciona distinto y porque es lo más generoso que he visto: 30 GiB al día en el plan gratis, sin tarjeta.

Una VPN te concentra en centros de datos cuyos rangos de IP están catalogados y se bloquean en bloque. URnetwork saca tu tráfico por conexiones domésticas de otros miembros, en más de 2.000 ciudades. Esa diferencia importa en Cuba por partida doble: es más difícil de bloquear para ETECSA, y además muchos servicios que rechazan a Cuba lo hacen mirando listas de rangos, no direcciones residenciales.

Está pensada para redes censuradas: usa relays comunitarios en direcciones propias y hasta un transporte con forma de DNS, para redes donde lo único que sale es DNS. Todo el código está publicado.

Ahora lo que hay que decir. El operador es BringYour, Inc., una empresa de Delaware, así que le aplica lo mismo que a TunnelBear. Y hay algo que dicen ellos, no yo, y que les honra:

«Ninguna auditoría independiente cubre el protocolo, el motor de conexión ni el código del servidor del operador. Esa es la capa sobre la que descansa la afirmación de privacidad.»

Que lo escriban en su propia documentación dice mucho a su favor. Que sea verdad dice que es una red joven y que hay que tratarla como tal.

Un aviso aparte, para quien esté fuera de Cuba. URnetwork paga por compartir tu conexión. Si lo haces, tú eres la salida: las webs verán tu dirección como origen del tráfico de desconocidos. Ellos filtran en tu propio equipo el tráfico que genera denuncias, y es más de lo que hace nadie en ese sector, pero es un filtro por listas. No es lo mismo que levantar un Snowflake, donde eres entrada y nunca salida. Si lo vas a hacer, que sea en una máquina que no tenga nada tuyo encima.

Las otras tres, en corto

Windscribe es la única que da dispositivos ilimitados en el plan gratis, y eso en una casa cubana donde un teléfono lo usan tres personas no es poca cosa. Da 2 GB al mes, que suben a 10 GB solo con confirmar un correo. Está en F-Droid y tiene ofuscación. Un matiz que hay que leer con cuidado: no dice «no logs», dice «no identifying logs», o sea que no pueden identificarte a partir de IP y marca de tiempo. Es una afirmación más estrecha, y prefiero señalarla que dejarla pasar.

hide.me da datos ilimitados pero con la velocidad limitada, que es la letra pequeña. Es de Malasia, jurisdicción sin leyes de retención de datos, y según reseñas de terceros pasó una auditoría de Securitum en 2024. Eso último no lo verifiqué yo.

PrivadoVPN da 10 GB cada 30 días. Su aviso legal dice Suiza, aunque hay reportes de prensa de que se están mudando a Islandia. No sé cuál de las dos cosas está vigente hoy, así que lo dejo así.

TunnelBear hace algo que casi nadie hace, que son auditorías independientes todos los años. Pero pertenece a McAfee desde 2018. Para un cubano eso pesa más que las auditorías.

Lo que ninguna de estas resuelve

Y aquí vuelvo a lo de siempre, porque es lo único que de verdad importa.

Todo lo anterior resuelve acceso: llegar a lo que está cortado. Ninguna resuelve exposición.

Ninguna borra lo que publicaste con tu nombre. Ninguna protege tu teléfono si te lo confiscan, y el Decreto-Ley 370 contempla expresamente confiscarlo. Ninguna impide que alguien de tu grupo hable. Las condenas que documenté en esta serie no vinieron de que nadie leyera el tráfico de nadie: vinieron de contenido a la vista y de gente que habló.

Y añado el aviso que no es técnico. Usar herramientas de evasión no es un gesto neutro en un país cuyo Código Penal castiga lo que publicas. Instalar una VPN no es lo peligroso. Lo peligroso viene después, y ninguna de estas seis lo cubre.

Recuperar el acceso y estar a salvo no son la misma cosa.

Fuentes. Datos de cada plan, tomados de la web del propio proveedor el 4 de septiembre de 2026: Proton VPN, URnetwork y su documentación, Windscribe, hide.me, PrivadoVPN y TunnelBear. Disponibilidad en F-Droid: Proton VPN y Windscribe. Sobre las sanciones y los servicios bloqueados en Cuba: TIME. Compra de TunnelBear por McAfee: TechCrunch. El filtrado de la palabra «VPN» por ETECSA: Freedom House.

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