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Un Cubano Libre

Toda historia tiene un primer renglón. Este es el mío: me llamo Rafael, soy cubano, trabajo en tecnología y durante mucho tiempo pensé que con hacer bien mi parte, callado, eficiente, lejos del ruido, era suficiente. Ya no lo pienso.

Este blog nace de una convicción sencilla: la libertad que disfruto no es un premio personal, es una deuda. La pagué saliendo de Cuba; la sigo pagando cada vez que recuerdo a los que se quedaron, a los que están presos por pensar en voz alta, a los que hacen cola para todo menos para los derechos.

Aquí escribo de cuatro cosas, que en el fondo son una sola:

Cómo escribo aquí

Con una regla de la que no me salgo: lo que afirmo tiene que poder comprobarse sin creerme a mí. Cada cifra y cada condena llevan al lado el enlace a quien lo documentó. Y cuando la fuente no permite afirmar algo, lo digo, en vez de rellenar el hueco con lo que quedaría bien.

Escribo desde Tampa, y eso me da una ventaja que no me he ganado: a mí no me va a venir a buscar nadie esta noche. Uso esa ventaja para contar lo que otros no pueden contar sin ir presos, y por eso me obligo a no adornar nada.

Cuando me equivoco, lo corrijo y lo cuento. Ya me pasó comparando las VPN gratis: iba a publicar que Google Play bloquea Cuba, lo verifiqué a tiempo y acabé explicando el error dentro del propio artículo, porque el error era instructivo. Corregir un texto es barato. Lo otro no.

Por dónde empezar

Si es tu primera vez aquí, tres puertas:

Formo parte de la Junta Directiva del Movimiento Anticomunista y Defensores de la Libertad, y de vez en cuando encontrarás aquí noticias suyas, siempre con su crédito. Pero que quede claro desde el primer día: en este blog las opiniones son mías. Lo bueno, lo malo y lo incómodo.

Si llegaste hasta aquí, ya somos dos. Bienvenido a Un Cubano Libre.

Rafael

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